i se pudiera resucitar al Stefan Zweig de Momentos estelares de la humanidad y al Orson Welles de la versión radiofónica de la Guerra de los Mundos y después se pudiera cruzarlos, saldría el Juan Antonio Cebrián del libro Fuerza y honor, donde se le rinde tributo. Cebrián, un monstruo de las ondas que había comenzado con su programa noctámbulo Turno de Noche en las madrugadas de Onda Cero y que más tarde continuaría los fines de semana con La Rosa de los vientos, aunó legiones de fans -vampiros y rosaventeros- con un espacio divulgativo mítico que recreaba, con su voz, música y efectos sonoros, desde las visicitudes de Cortés durante la conquista de Mexico a la derrota de Napoleón en Waterloo, por citar algunos ejemplos.
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| Apasionado por la Historia desde pequeño, tuvo que superar el tremendo varapalo de quedarse ciego en plena adolescencia, de ahí que su lema «Fuerza y Honor», una arenga al estilo militar que admiraba, cerrara sus programas. Con el mismo título, su mujer y compañera de trabajo, Silvia Casasola y su amigo y colaborador rosaventero, el periodista Fernando Rueda, recrean ahora los pasajes propios de Cebri tras su repentina desaparición en 2007, a los 41 años debido a un ataque al corazón. «Ese tipo fue honrado y lo intentó en eso de la divulgación histórica» dijo de sí mismo, cuando improvisó una biografía a modo de las que tanto le gustaba hacer. A buen seguro que lo logró, después de ampliar su afán de comunicador a los libros, una quincena de ellos dedicados a la Historia como Los Godos, El misterio de Tutankamón -recopilación de los artículos publicados en Magazine de EL MUNDO- o Los Borgia, recientemente llevada al cine. Periodista y escritor (1965-2007), estuvo en las ondas durante 18 años con «Turno de Noche» y «La Rosa de los vientos» / Publicación. «Fuerza y Honor», escrito por su mujer, Silvia Casasola, y su amigo Fernando Rueda, le rinde tributo Texto de Julio Martín Alarcón
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